Hola!

Este no es un blog para tener un montón de seguidores,
ni para salir en un dominical dentro de mucho
tiempo por su originalidad, de hecho no
tiene un sentido concreto.

Se trata del lugar donde escribiré lo que
me apetezca cuando me apetezca.


martes, 10 de abril de 2012

Itaca

Hace unos años descubrí por casualidad un poema el cual, y desde ese día, me acompaña a donde voy.
Lo llevo impreso en un papel algo ajado y mezclado entre las hojas de mi agenda.
Me gusta, me anima y me ayuda a seguir adelante, sobre todo en los momentos en que, decido o me viene impuesto, un golpe de timón y cambio de rumbo.
Es por eso por lo que hoy, ante la nueva etapa que emprendo quiero compartirlo en este mi pequeño cajón desastre.
Itaca
Cuando emprendas tu viaje a Itaca pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino, si tu pensar es elevado,
si selecta es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma, si no los yergue tu alma ante ti.
Pide que el camino sea largo. Que muchas sean las mañanas de verano en que llegues
-¡con qué placer y alegría!- a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias a aprender, a aprender de sus sabios.
Ten siempre a Itaca en tu mente. Llegar allí es tu destino. Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino sin aguantar a que Itaca te enriquezca.
Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte. Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia, entenderás ya qué significan las Itacas.
C. P. Cavafis. Antología poética.

domingo, 11 de marzo de 2012

Miedo

Hoy he sentido la necesidad de escribir.

Tengo miedo.

Tengo mucho miedo.

Tengo miedo al camino paralelo. Al autoritaristo y a las imposiciones.

Miedo a la gente que rechaza a los que no viven de la misma forma.

Miedo a la falta de libertad y a la opresión.

Me aterroriza la doble moral, las falsas bondades y los que van de buenos, cuando en realidad no lo son. Creen que con darse golpes de pecho lo tienen "todo arreglao".

Y estoy asustadísima por que no sé en que agujero me estoy metiendo. Ni si seré feliz.

Después de unos años de andar juntos, tengo la sensación de que no sé quien eres.

¿Es muy iluso dar pasos hacia delante con la esperanza de que las cosas cambien?

Son tantas las dudas, la incertidumbre y la desilusión, que tengo miedo.

jueves, 19 de mayo de 2011

Que yo te pago la luna

Que yo te pago la luna,
yo desentono cantando,
que como yo te quiero
no te quiere ninguna.

Que como dice la copla:
"No quiero a nadie,
a nadie quiero,
no quiero a nadie, ná más que a tí".

"Que una tortola canta en un almendro
y en su cante decía.. viva mi dueño..."

Que ¿qué dirán, qué dirán?,
que ¿qué tendrán que decir?,
que yo te quiero y te adoro,
que yo me muero por ti.


http://www.youtube.com/watch?v=zZYxxPHqeMU

viernes, 6 de mayo de 2011

BIOGENETICA MOLECULAR



Entre los muchos misterios que existen en el mundo de los seres vivos, el del rabo de las lagartijas me llama en especial la atención.

Como sabes, cuando se sacrifica su rabo siendo amputado, éste se sigue moviendo, de una forma mucho más enérgica.

Que la selección natural haya fijado algo así es, a mi corto entender, sorprendente.

Pero si encima, la lagartija consigue que le crezca un rabo nuevo, entonces la admiración deja paso casi a la magia. Pues bien, no solo les sucede a las lagartijas, Darwin se fascinó también con la regeneración que algunos animales como son ciertos peces logran respecto de un apéndice perdido. Siglo y medio después, continuamos asombrándonos de esa capacidad de recuperar miembros perdidos de ciertos animales.

Como sabes, hace tiempo que no escribo, que no siento, que no te doy, que no te recibo. Perdona si me he atrevido a comparar nuestra relación con el rabo de una lagartija. Pero desde hace meses estamos dando coletazos sin rumbo, bocanadas de oxigeno artificial, negando la realidad.

Y a pesar de los esfuerzos, no hemos sido capaces de dar un solo paso al frente, y hacer cosas que de verdad merezcan la pena. Con esto no me refiero a construir grandes castillos de arena, que siempre terminan cayendo, sino cosas pequeñas.

Diálogo, cercanía, entendimiento, empatía con el otro…

Desde lo más profundo de mi ser espero que, como en el caso de este feo animal, seamos capaces de regenerar de nuevo ese apéndice que somos el uno del otro y sin el que, al menos yo, no soy capaz de vivir.

Por desgracia, esos deseos nunca ocurrirán como si de una ciencia extraña se tratara, o por raros efectos marcianos, solo si los dos queremos y luchamos por ello lograremos que así sea.

Y entonces, la admiración dejará paso a la magia.

P.d. Ahorrate las flores los días de tormenta.

martes, 26 de abril de 2011

Sin luchar

Sin luchar, yo no pienso volver
solo es un perdedor el que no lo intentó
y deja el agua correr...

Llegas como siempre, no te ofendas,
no sorprendes, a mi no...

No soy más valiente,
solo tengo un compromiso con mi corazón

Sin luchar, yo no pienso volver...

http://www.youtube.com/watch?v=omP-PKXsTfM

martes, 29 de marzo de 2011

CONJUNTO VACIO (∅ {})

Según la Wikipedia, “El término hogar tiene una etimología curiosa, derivado del latín “focus” – “hogar” (como lugar en la casa donde se prepara el fuego) que luego viene extendido a referirse a la casa misma o a la familia que habita en ella.

De raíz indoeuropea bha- “brillar” (no debe confundirse con aquella también escrita *bha- “hablar“) emparentado en griego con φῶς, gen. φωτός (originariamente φάFος) “fôs, fotós” – “luz” y con φαίνω “faino” – “mostrar, traer a la luz”. En el germano occidental se encuentra bauknan – “faro”. (…)

La palabra hogar se usa para designar nombre de un lugar, donde se siente seguridad y calma. En esto último se diferencia del concepto de casa, que sencillamente se refiere al lugar habitado, al lugar físico. La palabra hogar proviene del lugar en el que se reunía, en el pasado, la familia a encender el fuego para calentarse y alimentarse…”

Como se ha indicado, la palabra hogar se usa para designar nombre de un lugar, donde se siente seguridad y calma. Desde mi punto de vista, el hogar está formado por personas con sentimientos de fraternidad entre ellos. Por ello creo que el hogar no debe tener una distribución piramidal, con jerarquías, y menos a determinadas edades, (eso mismo es lo que lo hace perder todo su sentido).

En mi idea de hogar puedo hablar, expresar lo que siento y tomar mis propias decisiones, puedo sentir y decir, equivocarme y levantarme. En definitiva, sentirme con seguridad y en calma.

En esencia, eso es lo que me hace libre para querer seguir formando parte del mismo, y ese será el pilar fundamental que sostendrá el que yo misma forme.

Es por ello que me llama poderosamente la atención la raíz indoeuropea del mismo, bha- “brillar” que no debe confundirse con aquella también escrita *bha- “hablar. Porque nunca entenderé que en un hogar se desconozca el término hablar, en su más pura esencia. Porque desde el momento en que sus miembros no son libres para ello, el mismo deja de ser un hogar para ser, simple y llanamente, una casa, o más bien, un conjunto vacío, (∅, {}).