
Caín y Abel
Al ser interrogado por Yahvé acerca del paradero de su hermano, Caín responde
¿Acaso soy yo el custodio de mi hermano?
Sentimientos contradictorios, dolor
desengaño, desilusión
No debí esperar nada de ti, los lazos de sangre
no existen, son un sinsentido, una imposición
de los siglos, que a pesar de sí mismos,
la historia los ha ido deslazando.
Me caes mal, no te admiro, y a veces
ni tan siquiera te respeto, lo cual
atenta contra los pocos principios
que he mamado de mi madre.
Quizá eso sea lo que más daño me hace
sentir tanta animadversión hacía ti.
albergar en mi tanta rabia es lo que me hace
daño, porque tu, tu,
tu ya no me dueles.
Tu indeferencia hacía mi
me empuja a dejar de quererte
Y lo peor es que te quiero.
Acaso Caín era el custodio de Abel?
Acaso debió compartir con su hermano
el fruto de su trabajo?
Evidentemente no, pero tampoco destruirlo.
Muy bueno.
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